Clubes
Fiesta de club y torneo: fotos de muchas pistas
Tres campos, seis equipos, cuarenta padres con el móvil. Cómo sale de ahí una colección que al club todavía le sirva a final de año.
Un torneo juvenil tiene tres campos, seis equipos y cuarenta padres con el móvil. Al final del día existen mil fotos repartidas en cuarenta aparatos. Y el club tiene para la página web exactamente las cuatro que alguien mandó por casualidad.
Es un problema de recogida, no un problema de fotografía, y se diferencia de una boda en tres puntos.
1. Varias galerías en vez de una
En un torneo no todo va al mismo saco. Tiene sentido una galería por campo, por equipo o por día, cada una con su código QR, su enlace y su nombre. Así los padres de los benjamines no buscan a su hijo entre 600 fotos.
Todas las galerías pertenecen al mismo evento, las administráis desde un solo sitio y al final recibís un archivo con todo. Para colgarlo imprimís un cartel por galería: en la valla del campo correspondiente, en la puerta del vestuario, en la mesa de la venta de pasteles.
2. El trabajo sobre varios hombros
Una fiesta de club no tiene anfitrión, tiene junta directiva. Invitad como coanfitriones a las dos o tres personas que de todas formas lo hacen todo. Tienen los mismos derechos que vosotros: subir, ocultar, crear galerías, descargar el archivo. Importante en un día largo de torneo: quien tenga un rato puede intervenir sin que nadie ande pasando su contraseña.
3. Niños en las fotos
El punto en el que los clubes se tambalean. No podemos quitaros las reglas, pero sí podemos decir qué herramientas ayudan:
- Aprobación antes de publicar. Las fotos nuevas no aparecen hasta que alguien del club las ha revisado. Con imágenes de menores, esa es la diferencia entre «estamos atentos» y «esperemos que salga bien».
- Un código de acceso. Con él la galería no está accesible al público, sino solo para quien conoce el código que está puesto en el pabellón.
- Ocultar fotos sueltas. Una llamada del tipo «nuestro hijo no debería salir ahí» se resuelve en diez segundos: la foto desaparece al momento sin que tengáis que borrar nada.
- Un final fijo. Cuando termina la duración, la colección queda borrada, no accesible en algún rincón. Con fotos de niños eso es un argumento, no una pega.
Lo que os toca aclarar a vosotros (el consentimiento de los padres, el reglamento del club, el uso para la página web) lo aclaráis como hasta ahora. Solo que una vez antes en lugar de después.
Lo que el club saca de esto
A final de año hay una colección con la que se pueden alimentar la memoria anual, la página web y los homenajes sin que nadie escriba a cuarenta personas. Descargad el ZIP completo mientras la galería siga activa. Dentro están los originales a resolución completa, y esos los necesitáis en cuanto algo se vaya a imprimir.
Por cierto, para un día de torneo llega el plan pequeño: una galería, seis meses, fotos e invitados sin límite. Solo cuando queráis una galería propia por equipo compensa el grande.