Práctica
Fotógrafo y fotos de invitados: cómo encajan
Las fotos profesionales llegan en seis semanas, las del móvil en seis segundos. Ambas van al mismo sitio sin que una le quite valor a la otra.
«Pero si ya tenemos fotógrafo» es el motivo más frecuente para no montar una galería de invitados. Y es también el peor, porque los dos no hacen lo mismo.
Dos trabajos que no se solapan
El fotógrafo entrega las fotos que os vais a colgar en la pared: la ceremonia, los retratos, los grupos, la luz de la tarde. Seleccionadas, retocadas, en seis a diez semanas.
Los invitados entregan las fotos en las que el fotógrafo no estaba: la mesa en la que alguien está contando una historia, el niño debajo de la mesa del café, el cigarrillo en la puerta a la una y media, el caos de la cocina. Y las entregan esa misma noche.
Lo uno no sustituye a lo otro, pero marca la diferencia entre 300 buenas fotos y 300 buenas fotos más el resto del día.
Cómo llegan las dos cosas al mismo sitio
Dos caminos, y los dos funcionan:
- Una galería común. Añadís las fotos del fotógrafo más tarde y ya está. Para los invitados es el camino más cómodo: un enlace, todo dentro.
- Galerías separadas dentro del mismo evento. Una para las fotos de los invitados, otra para las profesionales, cada una con su código QR y su enlace. Tiene sentido si queréis dar las fotos profesionales solo a un grupo más pequeño o si la ceremonia civil y la fiesta grande tuvieron públicos distintos.
Importante para la planificación: el plazo de subida para los invitados termina a los 30 o 90 días. Para vosotros como organizadores no termina, y justamente porque las fotos del fotógrafo llegan casi siempre después de ese plazo. Así que podéis esperarlas con calma y meterlas luego en una galería que para entonces ya está en marcha.
Por qué las fotos de móvil no se descuadran entre sí
Ochenta invitados fotografían con ochenta cámaras distintas, y el automatismo de cada fabricante tiene su propia opinión sobre los tonos de piel. Puestas una al lado de otra, aquello parece un álbum de cromos de tres décadas.
Un estilo de foto común pone el mismo ambiente de color sobre todas las tomas. El resultado no es el trabajo de vuestro fotógrafo, pero la galería funciona como un conjunto y no como un montón. Los originales se quedan intactos: en el ZIP, cada imagen está tal como se tomó.
Lo que deberíais hablar con el fotógrafo
- Avisad antes. Ningún profesional tiene problema con las fotos de los invitados, pero a nadie le gustan las sorpresas. Algunos hasta se ofrecen a colocar ellos el código QR.
- Los móviles durante la ceremonia: eso merece un anuncio, decidáis lo que decidáis. Veinte brazos estirados en el pasillo central se ven en todas las fotos profesionales.
- ¿Quién recibe qué? Si vuestro fotógrafo quiere usar algo de las fotos de los invitados, dadle el ZIP con los originales, no capturas de pantalla de la galería.
Y por si fotografiáis vosotros mismos: para fotógrafos hay una página propia.